Comodoro Rivadavia
Chubut - Argentina

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Conclusiones de la tesis:
"Construcción de una hinchada. Representación social e identidad de los espectadores del club Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia
"
- Licenciatura en Comunicación Social - UNPSJB

 

Autor: Fredi Carrera

 

 

A pesar de cumplir con los parámetros de una hinchada, la banda de la CAI no ha logrado convertirse en un grupo que impone su presencia en la sociedad. Como señalan algunos de los protagonistas, la hinchada no genera el miedo que producen otras agrupaciones, además, estos no son considerados una amenaza para el resto de las hinchadas y están lejos de convertirse en una barra brava.

           Este factor es consecuencia de múltiples características que delinean a la identidad de la hinchada. Por ejemplo, esta carece de un líder que cumpla con el estereotipo de  “capo”, debido a que el “Portu” Guerreiro es considerado un referente, un líder en la negociación – mínima – con los dirigentes, quien puede plantearle ciertas ideas. Sin embargo, no se caracteriza por ser una persona violenta que esté en condiciones de negociar con la policía o dominar  a la hinchada como sucede en algunos clubes del futbol Argentino, donde “Rafa” Di Zeo, los hermanos Alan y William Schlenker están vinculados al clientelismo y mafia del futbol.

El hecho de no estar asociado a un barrio con el cual se identifique es otros de los factores que limitan la adhesión a la hinchada por parte de los sujetos, debido a que no existe rival directo. Cabe destacar, que los clubes importantes de la Argentina tuvieron su origen a través de pequeños proyectos barriales que se fueron encaminando con el paso de los años, generando así un rival directo en la disputa territorial.

Sin embargo, la CAI por no disponer de un barrio carece de  un rival y en la actualidad ningún equipo de la ciudad es considerado el clásico rival, debido a que la historia de Newbery y Huracán tienen un sentimiento tan importante a nivel local que no permite que se le otorgue ese estatus a la CAI. Esto se da a partir de la diferencia temporal importante en la construcción de identidades. “Los grupos humanos construyen sus referencias identitarias a partir de la dimensión espacio – temporal (izard 1981), debido a que los distintos colectivos (ya sean clanes, barrios o demás) se proyectan sobre ciertas territorialidades a partir de una construcción histórica”.

Por esta razón, la construcción de un estadio permitiría una identificación con un sector de la ciudad. Aunque hoy el proyecto no cuenta con esta posibilidad, la chance de competir con un club local en la misma categoría crearía una oposición directa que pondría en valor histórico cada partido, creando leyendas, mitos e historias que quedan arraigadas en el sentimiento popular y que luego son transmitidas a las nuevas generaciones como hechos gloriosos donde los héroes se jugaban la vida en cada partido.

De esta forma, los mitos comienzan a generar un sentimiento de pertenencia en las nuevas generaciones que deben defender la gloria pasada a través del discurso y la territorialidad.

Es importante destacar, que la CAI nació en tiempos en que la identidad es temporalmente limitada, debido a que hoy es poco probable que los sujetos permanezcan arraigados a los grupos por largos periodos de tiempo ya que la globalización ha quebrado las identidades locales ligadas a las clases populares.

En el pasado la identidad estaba delineada por siglos, luego fueron décadas y en la actualidad son meramente años. El club nació en el momento en que mayor desencanto social existe. Donde no preexiste una identidad marcada y los sujetos no encuentran un lugar donde poder ser. De esta forma, se produce la creación de distintas tribus urbanas, que no alcanzan un grado de maduración, porque su identidad es vulnerable y se pierde con el paso del tiempo.

De la misma forma sucede con la construcción de ídolos, factor importante en la cimentación de la identidad. La mercantilización del deporte destruye a los héroes del futbol. En el pasado estos se perpetuaban en un club. Sin embargo, en la actualidad son cuestionados como sucede con Martin Palermo, Juan Román Riquelme, Marcelo Gallardo o el mismo Diego Maradona.

Estos aspectos influyen en la creación de una identidad. En la CAI el último ídolo es José Tabares, por sus heroicas proezas realizadas en distintos puntos de inflexión del equipo. Sin embargo, después de la partida del delantero ningún jugador pudo ocupar su  reemplazar su rol de referente, donde el hincha deposita sus ilusiones de domingo.

Incluso en la actual temporada los jugadores de la CAI, nacidos y criados en el club, no superan los 25 años de edad. Y al término de este trabajo sus goleadores, Mauro Villegas y José Pinero Da Silva abandonaban el club para continuar sus carreras en otros equipos de mayor jerarquía.

La escasa popularidad es el principal factor de formación de la hinchada de la CAI. Sin embargo, la posibilidad de modificar la esencia de la hinchada está latente, ya que la popularidad del club podría llevar a que se produzca este fenómeno y de esta forma se modificaría la concepción que posee la sociedad ante imagen de la CAI.

Para llegar a esta instancia los medios de comunicación deberían cambiar la concepción ideológica que posen sobre el club otorgándole mayor importancia el conjunto más representativo de la Patagonia en los últimos años.

 Como señala el sociólogo Pablo Alabarces en Hinchadas, “el periodista es la voz autorizada para narrar los hechos que suceden en una cancha, mientras que el hincha es la voz populista”, de esta forma el valor simbólico de un club se acrecienta a partir del discurso periodístico y el estereotipo que ellos crean del mismo para el hincha ponga en valor.   

 A través de los testimonios quedó en evidencia que los medios aun están arraigados a la historia de Huracán y a la popularidad de Newbery. Sin embargo, como formadores de opinión poco han hecho para ayudar a la CAI en el crecimiento mediático a nivel nacional.

Cabe destacar, que la carencia de un crecimiento mediático a nivel local también ha sido responsabilidad de los dirigentes de la CAI que no han planteado una política de prensa que acentué las características del proyecto.

Esto se debe a que los objetivos del club consisten en continuar con el crecimiento de la institución a través de la venta y proyección de jugadores. En varias ocasiones Carlos Peralta ha manifestado que no va a permitir que se hipoteque el club a cambio de ascender a la Primera División o permanecer en la Primera B Nacional, ya que el proyecto de la dirigencia siempre estuvo ligado a la proyección de jugadores y a mantener la estabilidad de la institución que en menos de diez ascendió de la Primera B de Comodoro Rivadavia a la Primera B Nacional.

            El paso del tiempo y la estabilidad del club seguido de buenos resultados, popularizará a la Comisión de Actividades Infantiles. Esta masividad vendrá acompañada de nuevos protagonistas dentro de la hinchada. Sin embargo, es posible que también sea escoltada por la violencia que caracteriza a las luchas de poderes dentro de los grupos.

            El primer factor que puede determinar el cambio de status de la hinchada es el ascenso de un nuevo líder al cargo máximo dentro de la “Hinchada militante”. Si esta persona posee valores diferentes a los que mantiene  “Portu”, “Bilo”, Miguel o Adrian  es posible que comience a forjarse la aparición de una hinchada violenta debido a que “existen grupos sociales que transforman los signos de estigma en signos de prestigio; demostrando que, dado el contexto, las huellas negativas se transforman en señales positivas”.

Además, el bienestar futbolístico, y su ascenso a Primera División le otorgaría una vidriera que podría ser utilizada por los partidos políticos, o el mismo estado municipal o provincial, debido a que la televisación de los partidos a nivel nacional podría ser una alternativa de negociación entre la hinchada y la política a través de la colocación de banderas o cantos de apoyo a determinado gobierno.

“Las barra bravas no solo están vinculadas a la dirigencia del mundo del futbol, sino también a los grandes partidos políticos. La utilización de los líderes de las barras, así como de los delincuentes, por los comité de barrio, se ubican en la larga tradición del lumpen al servicio de los caudillos políticos, desde el legendario Juan Moreira de Adolfo Alsina, hasta Ruggerito a las ordenes del caudillo conservador Alberto Barceló”

El paso del tiempo determinará que sucede con la hinchada de la CAI, si se termina convirtiendo en una barra brava o continua en su estado de hinchada militante que prefiere ayudar a los pueblos de la provincia que contaminar la fiesta del fútbol.

Sin embargo, esto solo se podrá saber con el paso de los años y si el bienestar futbolístico del equipo lo permite. Mientras tanto el semillero del fin del mundo continúa cosechando las raíces del futbol de la patagónica.