Código de ética periodística de
Comunicación Escrita III y Actualidad Informativa I

 UNPSJB

 

El compromiso ético resulta esencial para garantizar un honesto ejercicio de la profesión periodística. Las normas éticas son de aceptación personal y trascienden el aspecto jurídico. Por esa razón, las pautas que integran el código que se presenta a continuación, sólo pretenden configurar una guía para el comportamiento de quienes aspiran a ejercer el periodismo con idoneidad.

La redacción se basa en el trabajo desarrollado por los siguientes alumnos durante anteriores promociones de la cátedra (2002/2003): María Fernanda Álzaga, Cristina Aparicio, Alejandra Baigorria, Marina Baigorria, Sol Dachs, Romina Galván, Julio Gómez, Débora Grabano, Gabriela Mac Donald, Cecilia Martel, Pablo Molina, Valeria Pérez, Débora Quilaqueo, Luján Rearte, Karina Rivera, Angel Romero, Daniela Romero, Roxana Rubilar y Andrea Zapata. También se inspira en los códigos de ética de organizaciones de periodistas y empresas informativas de Argentina, América Latina, Estados Unidos y Europa, como así también en entrevistas con periodistas locales.

Adrián Eduardo Duplatt (Magíster en Periodismo – Profesor)
Víctor Latorre (Magíster en Periodismo – Jefe de Trabajos Prácticos)
Marisol Linares (Licenciada en Letras – Jefe de Trabajos Prácticos)
Stella Armesto (alumna avanzada de la Licenciatura – Ayudante alumna en 2003)
María Eugenia Huinchulef (Licenciada en Com.Social – Ayudante en 2003)

Comodoro Rivadavia, septiembre de 2004.

 


 

EL COMPROMISO DEL PERIODISTA CON SU PROFESIÓN

§ Son funciones propias del periodista en el ejercicio de su profesión, la búsqueda, la preparación y la redacción de noticias, la edición gráfica, la ilustración fotográfica, la realización de entrevistas, reportajes y demás trabajos periodísticos, así como su coordinación en los medios de información impresos, radiofónicos, audiovisuales y digitales, agencias informativas, secciones u oficinas de prensa de organismos públicos o instituciones privadas.

§ Los periodistas deben estar al servicio de la verdad, los principios democráticos y los derechos humanos. En su quehacer profesional, el periodista se regirá por el principio de la veracidad, entendida como una información responsable de los acontecimientos.

§ Los periodistas y los medios de información son importantes agentes socializadores. Tienen influencia decisiva en la formación de valores, creencias y hábitos. El ejercicio del periodismo no propiciará ni dará cabida a discriminaciones ideológicas, religiosas, de clase, raza, sexo, ni de ningún otro tipo, que lleven a la ofensa o menoscabo de personas naturales o jurídicas.

§ El periodista debe superarse cultural y profesionalmente. Aquellos periodistas que ocupen cargos directivos deben propiciar la superación de sus pares y subordinados. Cometen falta a la ética los directores, editores y otros directivos periodísticos que contraten o permitan el ejercicio del periodismo a personas que no estén preparadas para esa tarea.

§ El periodista no aceptará retribuciones o gratificaciones de personas, empresas o instituciones, ya que limitará su libertad para informar acerca de las mismas. La ideología y las ideas políticas del periodista no deben interferir para realizar un correcto trabajo periodístico. La militancia o la adhesión a cualquier causa partidaria -política, asuntos de la comunidad, acción social, etcétera- debe ser comunicada a los lectores; de no hacerlo, esa situación podría comprometer su credibilidad ante el público.

§ Es deber de los periodistas recurrir a todos los medios lícitos a su alcance, con el objetivo de evitar que se dicten o apliquen disposiciones que disminuyan, dificulten o anulen el ejercicio de la libertad de expresión, opinión e información. En caso de estar vigente leyes o reglamentos de ese carácter, deberán trabajar a favor de su derogación.

§ El periodista se guiará en su trabajo por el concepto de servicio público. No podrá hacer uso de los medios de información en función de intereses personales, familiares o particulares de cualquier especie, ni para difamar o desacreditar a personas e instituciones.

§ El periodista reconoce como sus pares a quienes ejercen profesional y cotidianamente el periodismo, mantiene con ellos una actitud de respeto y ayuda mutua.

§ El periodista incurre en acto de plagio si suscribe como propios aquellos trabajos periodísticos que en todo o en parte hayan sido tomados de otros colegas o autores en su versión original o literal. Se debe atribuir siempre el material de otros. La atribución de autoría a otro medio no debe servir como permiso para publicar rumores u informaciones incorfimadas de cualquier índole.

§ El periodista debe lealtad a la empresa para la que presta sus servicios, dentro del marco de los principios esenciales que han de regir su actuación, en cuanto no sea incompatible con su conciencia profesional, con las leyes y con la libre expresión contenida en el código de ética. Si existiere contrato de exclusividad, se deberá solicitar autorización para trabajar en otros medios.

§ Los periodistas bregarán para que los directores, editores y otros directivos periodísticos de diarios, revistas, agencias de noticias, estaciones de radio, canales de televisión, sitios de internet y demás medios de información sean periodistas. A la vez, procurarán un mayor acceso para los periodistas en la toma de decisiones de las políticas informativas en los medios donde trabajan.

§ Si el periodista posee información que considere relevante para la comunidad y la empresa para la cual trabaja se niega a publicarla, deberá tratar de darla a conocer por algún otro medio, renunciando a cualquier tipo de retribución por esa acción.

EL COMPROMISO DEL PERIODISTA FRENTE A LA SOCIEDAD

§ La información es un derecho de los ciudadanos y no un derecho de los periodistas. El periodista es un nexo entre los acontecimientos y la audiencia [lectores, radioescuchas, televidentes o internautas]. El periodismo constituye un instrumento de información y difusión del conocimiento, pero también es un límite, un freno, un obstáculo al abuso del poder.

§ El periodista debe mantener un incuestionable respeto a la dignidad humana y a la vida privada de las personas, evitando dejarse tentar por las posibilidades de invasión de la intimidad que ofrecen las nuevas tecnologías. Tiene derecho a guardar el secreto profesional evitando la difamación, la injuria y la calumnia.

§ El periodista debe promover el acceso de toda la sociedad a los medios de información, considerando a todos los sectores sociales como fuentes posibles de información.

§ El periodista debe participar activamente en la transformación social orientada al perfeccionamiento democrático de la sociedad. Debe consagrar su conciencia y quehacer profesional a promover el respeto a las libertades y a los derechos humanos.

§ La precisión es el Norte que guía el la labor periodística; la franqueza, su defensa ante las equivocaciones. Se debe prestar atención respetuosa a quienes marcan errores. Si la crítica es seria, es obligación responderla.

§ Toda tergiversación o ausencia de veracidad en la información debe ser rectificada de manera oportuna y eficiente. El periodista estará obligado a rectificarse y la empresa deberá dar cabida a tal rectificación o a la aclaración que formule el afectado.

§ La rectificación o aclaración deberá tener, en lo posible, el mismo trato que la información principal -jerarquía, sección, tópico,…-, pudiendo ser parte integrante de una nota posterior sobre el mismo tema.

§ Es imprescindible cuidar el lenguaje para no caer en estilos pedestres. Esta norma no implica la censura ni el acomodamiento del testimonio de las fuentes. No debe lavarse la voz del otro porque no se adecua a los estándares educativos o morales de la época. En caso de duda, deberá consultarse con los directivos del medio. El entrecomillado de las citas deberá ser textual; si resulta inconveniente por algún motivo atendible, deberá usarse el estilo indirecto.

§ El periodista no falseará su identidad haciéndose pasar por lo que no es -policía, abogado, inspector…-. Tampoco está obligado a presentarse en todo momento como periodista.

§ En circunstancias especialísimas podrá apelarse a dicho recurso (o al de la cámara oculta) si se dan los siguientes supuestos: existencia de un real interés público referido al tema en cuestión, confianza en la información primigenia -v.gr. de una fuente que no quiere ser identificada- respecto a la existencia del hecho y, finalmente, imposibilidad de acceder a la información por otros caminos.

§ Los recursos literarios tienen cabida en los textos informativos, siempre y cuando no alteren los hechos ni los testimonios.

§ Se reconoce la capacidad de la literatura para dar cuenta de la realidad por vías distintas a las utilizadas por los discursos informativo, histórico o científico; por lo tanto, los textos literarios de ficción podrán emplearse para describir la realidad, siempre y cuando se advierta al lector del uso de tal recurso. Se recuerda la conveniencia de contextualizar informativamente los trabajos literarios.

EL PERIODISTA ANTE LAS FUENTES Y LOS SUJETOS DE LA INFORMACIÓN

§ En su labor profesional el periodista adoptará los principios de la veracidad y la ecuanimidad y faltará a la ética cuando silencie, falsee o tergiverse los acontecimientos. Proporcionará al público información sobre el contexto de los sucesos y acerca de las opiniones que sobre ellos se emitan con la finalidad de que el receptor del mensaje noticioso pueda interpretar el origen y la perspectiva de los hechos. En la difusión de idas y opiniones el periodista preconizará las condiciones para que las mismas puedan expresarse democráticamente y no sean coartadas por intereses comerciales, publicitarios o de otra naturaleza.

§ La imparcialidad en el trabajo periodístico incluye la integralidad -se darán a conocer los sucesos en su totalidad-, la honestidad -no se engañará al lector- y la sinceridad -no se enmascararán con el lenguaje actitudes prejuiciosas-.

§ Los acontecimientos requieren, como mínimo una doble verificación. En primera instancia del hecho en sí -debe corroborarse con más de una fuente-, y en segunda instancia la verificación de la fuente -quién habla, por qué, por qué en este momento…-.

§ El periodista debe acudir a más de una fuente con el objetivo de lograr una información lo más completa posible. Debe confrontar las informaciones o datos obtenidos antes de publicarlos con las fuentes necesarias para confirmar su veracidad. En un trabajo informativo deben publicarse las variopintas versiones de un acontecimiento, para que el público esté documentado y pueda equilibrar su opinión.

§ En el material a publicar es necesario distinguir entre testimonios propios, entrevistas personales, entrevistas telefónicas, por correo electrónico y declaraciones por escrito.

§ El periodista difundirá informaciones fundamentadas sea por la correspondiente verificación de los hechos en forma directa o con distintas fuentes, sea por la confiabilidad de las mismas. Una fuente es considerada confiable por su conocimiento y experiencia en el tema tratado y/o por su independencia respecto de intereses ajenos a la finalidad esencial de divulgar la verdad, o por su conocimiento directo del suceso en cuestión.

§ El periodista debe establecer siempre una distinción clara entre los acontecimientos, las opiniones y las interpretaciones, evitando toda confusión o distorsión deliberada de los mismos, al igual que la publicación de conjeturas o rumores.

§ El periodista debe respetar el derecho de las personas a su propia intimidad e imagen. Además, debe evitar la descripción morbosa de la violencia y el dolor. Las imágenes sobre crímenes o accidentes deben difundirse con la debida consideración a las víctimas y a sus familiares.

§ Es imprescindible citar las fuentes siempre que sea posible, no obstante, el periodista tiene la obligación de no develar la identidad de las fuentes que hayan solicitado permanecer anónimas [off the record]. Debe y puede guardar el secreto de sus fuentes de información y respetar la confianza que se le otorga al poner en su conocimiento antecedentes reservados. Sólo el periodista y las autoridades del medio deberán conocer la fuente.

§ Antes de asegurar a la fuente su anonimato, debe consultarse con las autoridades del medio.

§ Se deben realizar todos los esfuerzos posibles para atribuir la fuente. Si no fuera posible, debe optarse por buscar la información en otro lugar.

§ Si no se pudiere conseguir otra manera de confirmar la fuente, si se la considera fiable -al saber del periodista y sus jefes- y el tema es de real interés público, puede no identificarse en la publicación, pero en el texto deberán darse al lector las explicaciones de por qué no se identifica la fuente.

§ Existen caminos alternativos para identificar una fuente que mereció el anonimato. Puede mencionársela, por ejemplo, por su lugar o posición en el trabajo. Si hubiere más de una fuente sin identificar, se puede optar por utilizar nombres de pila, iniciales, profesión… siempre con autorización de los directivos del medio y explicando a los lectores la causa de la utilización de este recurso.

§ No se utilizarán seudónimos, ni se utilizarán recursos como “fuentes confiables”, “según fuentes oficiales” u otras similares.

§ Ningún periodista está obligado a revelar la fuente informativa de sucesos de los que haya tenido conocimiento en el ejercicio de su profesión. Sin que se transforme en una obligación, puede revelar el origen y la localización de sus fuentes cuando la noticia dada a conocer ponga en peligro el normal desarrollo de la sociedad o del sistema democrático. Esa determinación queda a conciencia de cada periodista.

§ El periodista no podrá publicar por adelantado ningún material informativo suministrado para su publicación en una fecha y hora previamente determinada [material de embargo].

§ El periodista debe tratar con especial cuidado toda la información que afecte a menores, evitando difundir su identidad cuando aparezcan como víctimas -excepto en el supuesto de homicidio–, testigos o inculpados en causas criminales.

§ El periodista debe observar y garantizar el espíritu de la convención de los derechos del niño y toda legislación internacional reconocida por el Estado.

§ El periodista no publicará el nombre o imágenes de menores de edad, ni el nombre de sus padres o toda aquella información que conduzca a identificar a la víctima.

§ El periodista debe salvaguardar la presunción de inocencia de los acusados mientras el tribunal competente no haya dictado sentencia. Del mismo modo, se abstendrá de identificar a las víctimas de delitos sexuales, cualquiera sea su edad o condición sexual, sin consentimiento de ellas.